El Tóxico de Linkedin
- Patri Calderón de la Saga
- Nov 26, 2022
- 5 min read
Mi Linkedin se parece cada vez más a Tinder: menos una plataforma de oportunidades y más un hoyo negro de gente haciendo cuentos chinos y aplicando la ley del menor esfuerzo a la hora de establecer un vínculo.

la explotación millenial
Al que me diga que los pobres son pobres porque quieren, le derramo medio litro de leche cortada por detrás de la nevera cuando no esté mirando. Cuando su casa apeste al culo fermentado de Satanás y empiecen a fundarse comunas de alegres sabandijas, le voy a *pichar por completo a tomar responsabilidad por mis actos de sabotaje y le diré a esta persona que su casa está en la mierda por su vagancia; que si tuviese mejores hábitos de limpieza y más ganas de limpiar, tal vez no tendría este problema ahora. Es que la gente hoy en día no quiere limpiar…
¿No te jode?
Para ser millenial y sanar, hay que hablar de los cojones astronómicos del mundo laboral. Si no lo hacemos, nos estamos comiendo la mentira de que en el mundo laboral no hay nada raro, que nosotrxs somos unxs vagxs y por eso estamos más *pelaos que el culo de un mandril.
el mandril
En el capítulo más reciente de "Patricia vs. los cojones del mundo laboral", pasó lo siguiente. He solicitado a aproximadamente 9,874 millones de trabajos en los últimos tres días. Abrí mi gmail esta mañana y — ¡alabanza! — una contestación. Un chico con nombre hispano y maneras gringas me felicitaba y me decía que le había gustado mi CV y que, como próximo paso en el proceso de solicitud, me tocaría completar una prueba de redacción. Yo, como una persona con alguito de capacidad neurológica, deduje que se trataría de algo breve — una especie de muestra. Me pareció innecesario, pero no tiene por qué ser un problema, si se ejecuta de forma ética.
Hispano Manerasgringas entra en detalle.
La prueba consistiría en redactar textos promocionales para tres productos. Estos tres productos no serían hipotéticos, sino tres productos que están en sus etapas de desarrollo y serían lanzados en el sitio web de la compañía en cuanto tuviesen cada cual sus textos promocionales. Miré bien los productos y la cantidad de trabajo que se me pedía; entre una cosa y otra, era un trabajo de aproximadamente nueve horas — una jornada laboral completa.
"Bueno," pensé yo "Está cabrón. Pero por esa prueba de seguro me pagan."
Como de costumbre, instinto ético básico de Patricia, tus expectativas del mundo están en lo incorrecto. Hispano Manerasgringas (alias, a partir de este momento, Pepe Cojones) aclaró que no se pagaría este trabajo, ya que (insistió) el propósito de este ejercicio era ver si yo estaba cualificada para el puesto.
Sumemos: trabajo de nueve horas + la compañía tiene intenciones de usar ese trabajo en su página web + no es compensado + excusa barata = trabajo gratis. Las cosas por su nombre.
Miré a mi alrededor y busqué las cámaras. Esperé con paciencia a que Ashton Kutcher saliera de la puerta de mi baño con el equipo de Punk’d a reírse de mí porque me había creído la broma. Cuando no salió nadie, miré fijamente el mensaje de Pepe Cojones y no pude evitar preguntarme: ¿acaso la generación millenial estamos involuntariamente en una especie de Juegos del Hambre, en los cuales las corporaciones nos ponen a todes en un circo romano a hacer estupideces por [la posibilidad de] ganar dinero? ¿Tan aburridos están los *matatanes de las industrias, que ahora se han inventado un juego llamado “Gente agotada con 0% de tiempo libre en las manos hace trabajo de gratis para intentar convencerte de que les quieres dar más trabajo y mal pagado”? ¿Ustedes no tienen Netflix, partida de PAYASOS???
*Cierra los ojos, respira hondo y piensa en alcapurrias*
¿Hay alguien en esta GALAXIA que me pueda explicar cómo demonios esta moda ha cogido tracción?? Porque no es la primera vez que me pasa esto. He sabido dedicarle dos jornadas de trabajo enteras a una de estas “pruebas”, que luego me lluevan alabanzas por lo impresionades que quedan con mi trabajo, todo para que luego me digan que han elegido a alguien con más experiencia. Es decir, “Acabas de perder dos días haciendo *marometas a cambio de absolutamente nada, pero somos muy zalameros y te haremos sentir mona por unos treinta segundos”.
Mierda. Es.
En fin, me toca redactarle una contestación a Pepe Cojones y hasta el momento tengo un borrador. Lo estoy trabajando todavía, pero por el momento, dice así:
“Saludos, don Pepe (*o Señor Cojones — aún no he decidido),
Me agrada mucho ver su mensaje.
Desgraciadamente, no tengo en estos momentos tiempo libre para regalar trabajo. Aunque lo tuviese, me parece una total y absoluta gansería que se aproveche de la desesperación de les jóvenes profesionales que buscan salir del hoyo a toda costa. Así que, refraseo: no me sale de los ovarios regalarte mi trabajo
Sugerencia: mire mi solicitud. Para eso la llené. Esta “prueba” no le va a demostrar nada que no pueda comprobar en mi CV o en mi portafolio (ambos adjuntos TODAS las veces que su formulario de solicitud me lo pedía). Si tiene alguna duda, cíteme para una entrevista como una persona normal.
Tengo una idea: yo también me voy a sacar exigencias protocolarias del forro. A este correo electrónico, me ha de enviar en detalle el presupuesto de su compañía, sus políticas de Recursos Humanos y los beneficios que ofrece el puesto, incluyendo días de fiesta, bonos de temporada, vacaciones pagas, plan médico y bajas de maternidad. No, Pepe, no tengo planes de ser madre en ningún futuro cercano. Concéntrese, por favor, que no tengo todo el día.
Además de esto, a mi Paypal me ha de enviar un depósito de no menos de $1,500 en los próximos treinta minutos. Es parte del proceso de selección, para ver si usted es buena paga y está cualificado para ser buen patrono.
Me voy desapareciendo, que tengo mejores cosas que hacer que estar apaciguando capataces, como por ejemplo, meterme bajo una ducha gélida con la gata peleona de mi hermana a coger un huracán de arañazos y luego echarme vinagre de limpiar con jugo de limón en todo el cuerpo, mientras escucho un podcast de veinteañeros que no se han cortado las uñas en ocho meses justificando con pseudo-ciencia por qué las mujeres no debieron de haber protagonizado el remake de Ghostbusters.
En fin, fúmese un peo.
Es usted un déspota y un sádico. Busque ayuda como el resto de los meros mortales.
Besitos,
Patricia
P.D: Rata inmunda.”
Animal rastrero
Hay que afrontar una realidad: el tóxico™ no solo está en Tinder. Relaciones de abuso hay con amistades, con familia, con colegas y (ya lo sabes) con desconocides en Linkedin que quieren hacernos pasar por el aro para después dejarnos plantades, sin paga, hechos leña y habiendo perdido miserablemente nuestro tiempo.
Somos una generación que se esmera en cuidar nuestra salud mental cada día mejor. Entonces, Señor Manerasgringas, ¿cómo le vas a pedir a una generación que cada día comprende más a fondo la anatomía de las relaciones abusivas, que se parta el lomo mendigando migajas a compañías que, si nos cayéramos muertes en sus mismas oficinas, en 24 horas ya nos habrían reemplazado?
Me atrevo a soñar con que algún día se extinguirán los don Pepes y los Manerasgringas de la vida y podremos cambiar las normas. En lo que el hacha va y viene, tengamos el valor de aprender a distinguir una oportunidad de una estafa, en todos los ámbitos de nuestras vidas.
Abrazos y un suero de juguito de parcha natural para la presión,
Patri Calderón de la Saga
Glosario de puertorriqueñismos y calderondelasaguismos:
*pichar v. = ignorar; desentenderse de algo
*pelao, pelá adj. = sin dinero o con muy poco dinero
*matatán, matatana m. y f. = persona que ocupa un alto rango, que tiene autoridad o que tiene poder sobre otras personas
*marometa f. = maroma, voltereta, pirueta, movida acrobática
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