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Nuestres exes han dicho cosas que todavía nos duelen

Updated: Aug 8, 2022

Les advierto: el tono de hoy es de prenderle fuego a algo. No sé todavía a qué, pero a algo.


Piromanía en tres, dos...


Mercurio y Venus están en retroceso y hace dos noches tuvimos luna llena en Piscis — mis amigues en la astrología me han informado que es un gran momento para mudar las capas de dolor que dejan, entre otras cosas, los desamores. Así que, vamos, mi gente — si en esta casa hay algo que no hacemos bajo ninguna circunstancia es bajarle.

Yo sé que no soy la única emprendedora cojonuda (ovariuda?) que es al mismo tiempo sensible nivel se-me-aguaron-los-ojos-viendo-un-video-de-un-husky. Así que vamos a romper con la mentira perniciosa de que la gente fuerte es la que no siente y vamos a dejar el show: nuestres exes han dicho cosas de nosotres — a nuestras caras y a nuestras espaldas — que aún nos duelen.


Perdí el control de mis cuerdas vocales por 2.7 segundos. Es decir, grité de la ternura.


Obvio, les exes nunca se van a enterar. Por lo menos en el caso mío, que tengo un ex que lo único que quería para sentirse mejor pos-ruptura era verme descompuesta. Me parece irónico y cruel que el tipo necesite verme doler para poderme superar. ¿No te bastó con lo que ya viste, flaco?


La buena noticia es que yo no soy tu ex. Y no le voy a decir lo que tú me cuentes, de la misma manera en que me gustaría que no le contaras a mis exes lo que yo te confío aquí. O sea, puedes, pero lo voy a negar todo y ante el cuestionamiento, voy a insistir que no he vuelto a pensar en ninguno desde que estoy en una relación alegre y comprometida con Maxi Iglesias.


Jiji tú siempre, ya te dije que te llamo cuando salga del trabajooo


La verdad es que hay un porcentaje de la humanidad (dentro del cual cae tu ex) que tiene muy poca sensibilidad al hablar. En los casos más cagantes, la persona, cuando se convierte en ex, se vuelve agresive, controladore, hostigadore y/o acosadore. Esa conversación viene, pero vamos a empezar por el primer escalón: las cosas hirientes que nos dicen, que jamás les dejaremos saber lo mucho que nos hirieron, pero que estamos listes hace rato para ventilar con alguien que no nos juzgue.


Como de costumbre, yo voy a empezar por algunas de las mías. Aquí hay un surtido de mierdas de diferentes niveles de severidad que me han dicho diferentes exes y ex-casi-algos. Aclaro que, aunque hay puntos que son universalmente jodidos, hay otros que requieren de más contexto para comprender bien la punzada. He optado por un poco de ambigüedad porque no hay dos circunstancias que sean exactamente iguales (las heridas son como las huellas digitales) y quiero asegurarme que quien se tenga que identificar, se identifique — a veces necesitamos vernos en las historias de otres para darnos cuenta de que no estamos loques y que, en efecto, es daño lo que sentimos.


Aquí me reporto como la amiga que te dice "Ah — ¿eso te pasó?? A mí también, no aguantes esa huevonada." Si al final de esta lista, te dan ganas de tirar la toalla y vivir en celibato por el resto de tus días, te entiendo y somos dos. Yo pongo la cabaña, tú trae los huskies.

  1. Que sin él no sería nada. Un clásico.

  2. Que soy anticuada e irrazonable por no querer abrir la relación

  3. Que me pintara el pelo de rubio porque se le antojaba “algo diferente”

  4. Que me fuese al gimnasio e hiciera ejercicios de pesas para sacar más volumen de nalgas. Como si me hiciera falta, cari.

  5. Que no le gustan mis amistades y que, por consiguiente, no le interesa venir a los *jangueos/ fiestas de cumpleaños/ fiestas de graduación/ celebraciones/ *jelengues en general.

  6. Que no le gusta mi familia y que, por consiguiente, no va a venir conmigo a los cumpleaños y fiestas importantes.

  7. Que es injusto que yo pretenda que pasemos las Navidades juntos, cuando podría irse de viaje a Tailandia con su pana en esas fechas. Bienvenides al curso No Vuelvo A Salir Con Anglosajones, 1o1.

  8. Cuando lo estaba dejando, se limpió con el hecho de que lo estaba dejando y me puso una condición para poder seguir juntos: que yo dejara de hablar con mi mejor amiga. Tómate el tiempo que quieras en desmenuzar todos los niveles de *uatdefok que hay aquí.

  9. Que está soltero (esto es pos-ruptura conmigo) porque tiene expectativas muy altas y es muy difícil encontrar una mujer que las supla. O sea, ¿me quieres decir, mamón, qué exactamente tienes tú que ofrecerle a una pareja para que andes por la vida con guille de que ninguna mujer es suficiente para ti? Cágate en tu vida gris.

  10. Que no puede estar conmigo porque la tentación de estar con otras mujeres es muy fuerte.

  11. Que me debió de haber dejado encinta para que yo no lo dejara.

  12. Que se debió de haber casado conmigo para que yo no lo dejara.

  13. Que yo nunca hice nada por él. Tan falso como trágico.

  14. Que nunca me salían las cosas bien.

  15. Que no cocinaba lo suficiente, y que cuando cocinaba nunca era lo que a él le gustaba. Fácil arreglo: agarra una sartén y hazte tu propia comida, cavernícola de catálogo.

  16. Que para el final de nuestra relación, a pesar de que yo no estaba feliz, él había estado satisfecho porque aún tenía pedazos de mí. Este era su argumento para que yo volviera. Yo le contesté que precisamente ese fue el problema en nuestra relación: que siempre me quiso en pedazos.

  17. Cuando por fin lo dejé y le empecé a hacer los cuentos a mis amistades de lo que llevaba pasando tras bastidores, me intentó convencer de que me lo estaba inventando todo (¿et tu gaslighting?). Por cierto, se había enterado de estas conversaciones con mis amistades porque había encontrado la forma de hackear mis redes sociales y mis mensajes de texto y llevaba leyendo mis conversaciones privadas.



El primer paso a embalsamar las heridas es reconocer que existen. Practiquemos la vulnerabilidad: estos son algunos momentos en mis relaciones pasadas en los cuales he recibido golpes en el amor propio y en los cuales he bajado la vara de qué estoy dispuesta a tolerar, por pensar que en el mundo no existe nada más sano. El contexto en detalle me lo sé yo y eso me basta, pero si estás en una situación emocional que te hace sentir pésimo y no entiendes bien por qué, me escribes al dm y podemos elaborar.


¿Qué te ha dicho tu ex que aún recuerdas cuando estás ganando peleas en tu mente mientras te duchas? A ver si aireamos las toxicidades de los muertos aquí entre nosotres y nos recogemos a mejor vivir.


Eres y siempre fuiste demasiado jamón pa’ ese pobre par de huevos. Brindemos por subir los estándares.



Salud,

Patri Calderón de la Saga




Glosario de puertorriqueñismos y/o calderondelasaguismos:


*jangueo, m. — encuentro social de algún tipo

*jelengue, m — ver anterior (a mí entender, abarca más tipos de encuentros sociales que "jangueo")

*uatdefok, m. — ortografía calderondelasaguista; del inglés what the fuck, que traduce a "qué carajo"




 
 
 

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